> Los casos de Plinio_
Aunque la identidad manchega es muy fuerte y los manchegos están orgullosísimos de su tierra y sus tradiciones, entre los distintos pueblos existen rivalidades y piques muy curiosos.
Por ejemplo: en Tomelloso dicen que los de Alcázar de San Juan: "con eso de estar conectados con la capital por ferrocarril, se creen más madrileños que manchegos."
En Socuéllamos, en cambio, el pique es con Tomelloso: "que se las dan de importantes por haber tenido un par de poetas y pintores famosos."
Los de Pedro Muñoz también tienen sus desavenencias con los de Socuéllamos, porque estos se burlan de ellos por ser un poblachón y los llaman, con gran regocijo, perroteños y a Pedro Muñoz, El Perrote.
A los de Campo de Criptana sin embargo, todos los admiran por sus molinos de viento, que son un símbolo universal y, sobre todo, por sus mozas, que son las más guapas de toda la Mancha.
Algo parecido ocurre con El Toboso: como patria de Dulcinea es respetada y querida por todos los manchegos sin discusión.
Lo de la patria de don Quijote es, desde hace unos años, otro motivo de controversia: de toda la vida de Dios se daba por bueno que el famoso lugar de la Mancha es Argamasilla de Alba, y que el pobre Cervantes, no quiso acordarse precisamente porque allí es donde le tuvieron preso. Pero los de Villanueva de los Infantes, apoyándose en no sé que conjeturas, llevan un tiempo dando la tabarra con que la cuna de don Quijote son ellos. Yo no sé qué argumentos tendrán para defender esta teoría, pero cualquiera que conozca la Mancha sabe que Villanueva está muy lejos del Toboso, y el propio Cervantes deja bien claro que aquella moza labradora de muy buen parecer de la que se enamoró el bueno de don Alonso Quijano, vivía en un lugar cerca del suyo.
Tomelloso, además de ser una tierra de genios, tiene la gloria de haber sido el escenario de los casos de Plinio, escritos por Francisco García Pavón, uno de los pioneros de la novela policiaca española.
La serie de televisión basada en estas novelas fue protagonizada por Antonio Casal en el papel de Manuel González Plinio, jefe de la policía local de Tomelloso y Alfonso del Real como su amigo y peculiar Watson, don Lotario, el veterinario del pueblo.
A los tomelloseros no les gustó la serie porque: "además de que el Casal no tiene acento manchego, a ver si le va a dar mala fama al pueblo con tanto crimen."
A mí, la verdad, es que la serie me encanta y creo que, a pesar del acento, representa bastante fielmente muchos de los aspectos de la vida en los pueblos de la Mancha.
