> Novelas de misterio_
Mi tía Paca era una lectora empedernida de novelas de misterio: sobre todo le gustaban los thrillers psicológicos de las últimas décadas del siglo XX.
Es curioso que la mayoría de aquellas novelas estaban escritas por mujeres. Mi tía no las leía por ningún tipo de solidaridad feminista: simplemente le gustaban. Y la verdad es que eran muy divertidas.
Yo pasé muchas tardes en su casa, escuchando vinilos, tomando café y leyendo las noveluchas de misterio que me recomendaba.
A mi padre que mi tía Paquita me dejase ese tipo de libros le parecía indigno y hasta peligroso. Él solo consideraba adecuada la lectura de los autores consagrados del género: Conan Doyle, Simenon, Hammett, Chandler, Chester Himes, Patricia Highsmith...
Agatha Christie y Chesterton, sin embargo, no le gustaban. Siendo mi padre ateo y anticlerical furibundo, es normal que le molestasen los casos del padre Brown. El por qué despreciaba a Miss Marple y Hércules Poirot, nunca lo supe.
No recuerdo los nombres de aquellas autoras que tanto le gustaban a mi tía. Tan solo algunos títulos y lo bien que lo pasé leyéndolos: La jota de corazones, Un juicio de piedra, A de adulterio, Por el bien de Elena...
Los libros de detectives que heredé de mi padre los tengo reunidos en esta estantería. Como veis, todos clásicos —los de Agatha Christie, claro, los tuve que comprar yo—.
La mayoría están en aquellas ediciones tan bonitas que se vendían en los kioskos a finales de los 80. Las del padre Brown las tengo en otro estante, con las obras completas de su autor, que compré de segunda mano en una edición de Plaza & Janes.
